El maíz para palomitas

El maíz para palomitas

El maíz para palomitas

El maíz para palomitas

Suelo y clima
Prefiere tierra franca profunda, bien drenada y enriquecida con humus. Necesita mucho humus bien mezclado con la tierra, no aplicado por encima en el último momento, ya que las raíces se hunden al mismo tiempo que se extienden horizontalmente. Lo ideal son unos 5 cm de estiércol bien maduro enterrado a una paletada de profun­didad. Otra posibilidad es plantarlo en terreno bien estercolado que haya sido antes un patatal. El suelo debe ser neutro: pH de 6.5 a 7.

Debe iniciar pronto el desarrollo, pues necesita cuatro meses para alcanzar la madurez.

En lo que respecta al clima, el maíz prefiere cuatro meses de tiempo caluroso sin excesivas nubes. No obstante, es posible culti­varlo también en regiones nubosas si se inicia su cultivo temprano.

Siembra
La siembra directa se realiza desde mayo hasta principios de junio. Se siembra “a golpes”, con dos o tres semillas en cada hoyo a una profundidad de 2 o 3 cm.  No conviene sembrar matas de maíz de variedades distintas muy juntas, pues nos arriesgamos a que se produzcan polinizaciones cruzadas. Para tener una cosecha precoz, se puede hacer la siembra en semillero a primeros de abril y trasplantarlas a mediados de mayo.

A la hora de elegir el lugar para plantarlo, no lo haremos en hileras, como es habitual, sino en bloques, dejando 35cm de separación entre las plantas. Lo hacemos así, ya que el maíz se poliniza por el viento, de esta forma, será más fácil que se lleve a cabo la polinización.  Además, podemos ayudarlas en la polinización, sacudiendo cada planta para que el polen caiga de las flores masculinas, las cuales se sitúan en la parte de arriba, a las femeninas, que son las espigas que crecen en las axilas de las hojas.

En el momento en que las plantas  alcanzan los 5 o 7 cm de altura se clarean, para dejar la más sana y vigorosa por hoyo.

Riego y abonado
Como las plantas de maíz tienen hojas muy grandes y por lo tanto una gran exposición al aire, requieren mucho agua. Por lo que hemos de regarlas frecuentemente, sobre todo a partir de la formación de mazorcas. Cuando la mazorca esté bien formada y los granos duros, podremos suprimir el riego y dejar que las plantas se sequen.

El maíz es muy exigente en cuanto al contenido en humus y elementos nutritivos del suelo. Además de estiércol y compost hay que aportar abonos químicos para fertilizarlo. Lo mejor es abonar con un abono completo antes de la siembra, a razón de 80 gr por m2.

Asociaciones
En general las cucurbitáceas, sobre todo los calabacines, calabazas y pepinos se asocian bien con el maíz. Hay un tipo de asociación, llamada asociación precolombina que consiste en sembrar primero el maíz, y cuando mida alrededor de un palmo, se plantan judías. De esta forma, el maíz sirve de tutor a las judías y a cambio éstas proporcionarán nitrógeno para el maíz. Además, intercalaremos algunas calabazas para acolchar el suelo y protegerlo del sol en verano, de esta forma tendremos la combinación perfecta.

Recolección
Las matas de maíz para palomitas, se cosechan cuando las hojas que recubren las mazorcas estén bien secas. Tras la cosecha, se pueden colgar al sol bien aireadas para su conservación.

Otras verduras, frutas y hortalizas: la cebolla,  las judías verdes,  la acelga,  el calabacín,  la lechuga,  la berenjenalas fresasel tomatela zanahoriael pimientoel pepinola calabazael melónel perejilel ajola chirivíacol y la berza comúnla sandíalos guisanteslos naboslos rábanoslas habaslas espinacasel maíz para palomitas, la melisa.

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La chirivía

La chirivía

La chirivía

La chirivía

Clima y suelo
La chirivía es una hortaliza cuyas exigencias son realmente mínimas. Se conforma con vivir en un ambiente húmedo, pudiendo soportar la sombra moderada, por lo que puede crecer en zonas de montaña.

La chirivía prefiere los climas templados y los suelos más adecuados son los francos, sueltos, mullidos y arenosos. Le gustan las tierras ricas en humus, pero no en estiércol fresco. Podemos poner en la tierra antes de sembrarlas mantillo o compost bien hecho. El PH varía entre 6 y 7.

Siembra
La siembra de las chirivías debe hacerse a principios de año, en febrero-marzo o bien en otoño en septiembre-octubre, ya que las semillas tardan en germinar de tres a cuatro semanas. Se siembran las semillas a poca profundidad y en líneas trazadas a 30 cm unas de otras. Es importante sembrar las chirivías escalonadamente, para poder cosecharlas durante más tiempo. Las que nacen en otoño, como resisten bien el frío se pueden dejar en la tierra para ir extrayéndolas durante el invierno. La temperatura mínima del suelo para germinar las semillas de chirivía es de 5º C.

Riego y abonado
Necesitan una tierra con humus, para obtener una buena cosecha podemos poner en la tierra, antes de sembrarlas, mantillo o compost bien hecho.
En el cultivo de la chirivía mantendremos un nivel de humedad constante en el suelo, para un desarrollo óptimo. Si padecen sed la piel exterior se reseca y en el próximo riego se agrietan. La humedad óptima se consigue regando con una frecuencia de 3 días.

Flor de la chirivía

Flor de la chirivía

Recolección
Se realiza la recolección antes de que la raíz alcance su total desarrollo. El periodo entre la siembra y la recolección es de unos 4 a 7 meses, dependiendo de la variedad y de la época del año que se siembra.

Otras verduras, frutas y hortalizas: la cebollalas judías verdesla acelgael calabacínla lechugala berenjena, las fresas, el tomate, la zanahoria, el pimiento, el pepino, la calabaza, el melón, el perejil, el ajo, la chirivía, col y la berza común, la sandía, los guisantes, los nabos, los rábanos, las habas, las espinacas, el maíz para palomitas.

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La sandía

La sandía

La sandía

La sandía

Clima y suelo
Prefiere los climas muy cálidos, no necesita mucha humedad y agradece las zonas muy soleadas. La sandía no es muy exigente en cuanto al suelo, pero prefiere los suelos ricos en humus, profundos, bien drenados, con alto contenido de nitrógeno, aireados y con un PH de 6 a 7.

Siembra
Se siembran las semillas de abril a mayo, con una temperatura mínima del suelo de 16 º C. Se pueden sembrar en febrero o marzo en semillero, el trasplante se realizará 6-7 semanas después, cuando la planta tenga dos hojas verdaderas bien formadas.

Riego y abonado
Necesita mucho abono para obtener una buena cosecha. Se puede abonar el terreno con estiércol y fertilizante complejo de 2 a 3 semanas antes de sembrar las semillas o de hacer el trasplante.
En climas cálidos es aconsejable que no les falte agua, teniendo cuidado de regar especialmente cuando están creciendo mucho. El riego que mejor se adapta a la sandía es el de goteo, para evitar encharcamientos.

Recolección

La flor de la sandía

Se realiza la recolección de 130 a 150 días  desde el nacimiento. Cuando las sandías están maduras, la cáscara cambia de color. Las sandías deben de ser recogidas cuando al golpearlas suenan a hueco y el tallo se ha vuelto más ligero y empieza a secarse.

Otras verduras, frutas y hortalizas: la cebolla,  las judías verdes,  la acelga,  el calabacín,  la lechuga,  la berenjenalas fresasel tomatela zanahoriael pimientoel pepinola calabazael melónel perejilel ajola chirivíacol y la berza comúnla sandíalos guisanteslos naboslos rábanoslas habaslas espinacasel maíz para palomitas.

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Los guisantes

Los guisantes

Los guisantes

Los guisantes

Clima y suelo
Los guisantes se cultivan por su alto valor energético. Contienen también gran cantidad de vitaminas C y E. No tienen exigencias especiales en cuanto al clima y al suelo, los suelos son más bien húmedos y con suficiente calcio.  Les gusta el clima fresco y húmedo, no se desarrollan bien en climas secos y calurosos. Aguanta las heladas, pero la temperatura media para un desarrollo óptimo es de 16 a 20 º C.

Es una planta poco exigente en cuanto a suelos. El suelo más adecuado para el cultivo de los guisantes es el suelto y ligero, con buen drenaje, de estructura silíceo limosa y no necesita ser muy rico en materia orgánica. El PH óptimo es de 6,0 a 6,5.

Siembra
Se siembran las semillas en marzo o en octubre, con una temperatura mínima del suelo de 10º C. Se suelen sembrar siempre directamente en la huerta, poniendo 3 semillas en cada golpe. El ciclo vegetativo de los guisantes, dependiendo de la variedad, es de 65 a 85 días.

Riego y abonado
En el cultivo de los guisantes es importante mantener un nivel de humedad constante. La humedad óptima se consigue regando con una frecuencia de 3 días cuando el tiempo es seco. Es conveniente regar el terreno dos días antes de sembrar y no volver a regar hasta que hayan nacido las plantas. No necesitan mucha agua cuando se están desarrollando, pero sí cuando van a florecer y después de la floración cuando se desarrollan las vainas.

Se puede prescindir de abonar el terreno con estiércol, ya que necesitan poca materia orgánica. Pero unos días antes de la siembra podemos abonar el terreno con 25 gr por metro cuadrado de abono complejo 8-15-15.

Flor de los guisantes

Flor de los guisantes

Tutorado
El tutorado es imprescindible para los guisantes de enrame, para permitir el crecimiento vertical. Se puede hacer con una cuerda sujeta por un extremo al tallo y por el otro a una caña colocada a 2 m de altura, o bien colocando una caña o tutor entre dos plantas. También existen mallas que hacen de pared para que trepen las plantas por ellas.

Recolección
Se realiza la recolección de los guisantes de 65 a 85 días desde la siembra.

Otras verduras, frutas y hortalizas: la cebolla,  las judías verdes,  la acelga,  el calabacín,  la lechuga,  la berenjenalas fresasel tomatela zanahoriael pimientoel pepinola calabazael melónel perejilel ajola chirivíacol y la berza comúnla sandíalos guisanteslos naboslos rábanoslas habaslas espinacasel maíz para palomitas.

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Los nabos

Los nabos de España

Los nabos

Clima y suelo
El nabo es una hortaliza muy apreciada cuyo sabor tierno recuerda el del colinabo. Además los nabos tienen un período vegetativo muy corto de 60 a 100 días y es una de las plantas menos exigentes. Resisten bien al frío, crece en las montañas donde la humedad es alta. Sufre con la sequía. Resiste bien las heladas de la primavera o del otoño.

Se cultiva en casi todos los climas, aunque prefiere los templados. Hay variedades que se adaptan perfectamente a los diferentes tipos de clima.
El suelo más adecuado es el que tiene mucho humus y es rico en materias nutritivas. Durante todo el periodo vegetativo necesitan desarrollarse en un suelo con gran humedad, si les falta agua sus raíces se alargan demasiado y su sabor se vuelve picante. El PH varía entre 5,8 y 7.

Siembra
Las variedades precoces se siembran a mediados de marzo directamente en la huerta, para obtener una cosecha a los 60 días, o sea  a finales de abril.  Es posible sembrarlos directamente en la tierra entre marzo y junio. Para una cosecha de otoño se siembran los nabos en julio y se pueden seguir sembrando hasta finales de septiembre.

Riego y abonado
Necesita una tierra rica en humus, para obtener una buena cosecha podemos poner en la tierra, antes de sembrarlas, mantillo o compost bien hecho.
En el cultivo de los nabos es importante mantener un nivel de humedad constante y elevado en el suelo, para un desarrollo óptimo. La humedad óptima se consigue regando con una frecuencia de 2 días.

Recolección
Se realiza la recolección a tiempo, ya que las raíces pasadas se ahuecan, se ponen blandas o fibrosas. El periodo entre la siembra y la recolección es de 60 a 100 días.

Otras verduras, frutas y hortalizas: la cebolla,  las judías verdes,  la acelga,  el calabacín,  la lechuga,  la berenjenalas fresasel tomatela zanahoriael pimientoel pepinola calabazael melónel perejilel ajola chirivíacol y la berza comúnla sandíalos guisanteslos naboslos rábanoslas habaslas espinacasel maíz para palomitas.

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La col y la berza común

La col y la berza común

La col de España

La col

Clima y suelo
Prefiere los climas templados de temperaturas medias, la temperatura ideal para su crecimiento es de 10º a 22º aunque soporta las heladas.
La col y la berza prefieren los suelos húmedos, profundos, permeables y ricos en materia orgánica y potasio.  El suelo ha de ser alcalino ya que esta planta no soporta los suelos ácidos, el PH óptimo es de 7,2.

Siembra
Unos días antes de la siembra es conveniente preparar el suelo añadiendo cal o ceniza de leña para hacerlo menos ácido. Se siembran las semillas en semillero, a mediados de febrero para las variedades precoces que se recolectarán en mayo o junio, o bien a mediados de julio para las variedades tardías que se recolectarán en octubre o noviembre. También se pueden sembrar directamente en el suelo, sobre todo las variedades semitardías en la segunda quincena de abril, cuando ya no hiela por la noche y la temperatura del día es elevada. Con temperaturas diurnas de unos 20º C y nocturnas de unos 10º C las semillas tardan solamente 8 o 10 días en nacer. Las sembraremos de tres en tres, para que les resulte más fácil romper la capa de tierra que tienen encima, más tarde haremos un aclareo para dejar la planta más fuerte. Si plantamos las semillas en semillero, podemos trasplantarlas a los 30 días desde su nacimiento.

Riego y abonado
Debido a las hojas grandes de esta planta es importante mantener una humedad elevada, regando el terreno cada día cuando hace más calor, y cada 2 o 3 días cuando no hace mucho calor.

El suelo necesita un buen abonado para obtener una buena cosecha. Se puede abonar el terreno con estiércol bien hecho, unos 2 o 3 kg por m2, y fertilizante complejo 8-15-15 , unos 50 gr por m2, de 2 a 3 semanas antes de sembrar las semillas o de hacer el trasplante. Y volver a abonar con fertilizante complejo cada 20 días.

Recolección
Se realiza la recolección a los 110-120 días  desde que plantamos las semillas. Hay dos maneras de hacer la recolección, la primera es cortando la planta entera, se suele hacer con la col, y la segunda recolectando las hojas exteriores, se suele hacer con la berza.

Otras verduras, frutas y hortalizas: la cebolla,  las judías verdes,  la acelga,  el calabacín,  la lechuga,  la berenjenalas fresasel tomatela zanahoriael pimientoel pepinola calabazael melónel perejilel ajola chirivíacol y la berza comúnla sandíalos guisanteslos naboslos rábanoslas habaslas espinacasel maíz para palomitas.

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Enfermedades bacterianas de las plantas

Enfermedades bacterianas de las plantas

Según los síntomas que aparecen en las plantas, podemos dividir las enfermedades producidas por bacterias en cuatro grantes grupos:

El primer grupo se caracteriza por la descomposición o putrefacción de los tejidos blandos de la planta. La familia de bacterias erwinia es la cusante de la mayoría de estos síntomas. Son típicos los ataques de bacterias a las zanahorias y los tomates.

El segundo grupo está compuesto por bacterias que provocan manchas en las hojas y que pueden extenderse a otras partes de la planta. La familia de bacterias pseudomona es la cusante de estos síntomas.

El tercer grupo está constituído por las enfermedades sistémicas. Las bacterias atacan primero las hojas o los frutos y después se extienden por toda la planta.

El cuarto grupo es el de los cánceres vegetales y los tumores del cuello. Las bacterias sueltan ciertas sustancias de crecimiento en los tejidos vegetales y provocan tumores en las raíces o tallos de las plantas.

La mejor manera de proteger a las plantas de las bacterias es cultivando unas plantas fuertes, en suelos y lugares adecuados y en la mejor temporada. La rotación de cultivos es fundamental. Y si hay infección hay que arrancar las plantas infectadas y quemarlas.

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