El riego

El agua constituye la parte fundamental del organismo de los vegetales. Las plantas extraen del agua los dos elementos nutritivos más importantes: el oxígeno y el hidrógeno. Pero tembién el agua es imprescindible para que las plantas absorban los demás elementos nutritivos.

La mayor parte de las hortalizas requieren de humedad uniforme durante todo el ciclo para obtener buenos rendimientos y calidad de fruto. Por lo tanto, en el caso de la mayoría de las hortalizas es importante que el agua esté disponible en todo momento. Además, regar bien es todo un arte, las hortalizas de tallo deben regarse cada día cuando hace buen tiempo, y la aspersión es el mejor método. Las hortalizas de fruto como los pepinos y los tomates prefieren el calor, hay que regarlas todos los días, pero no por aspersión, es mejor regar por surcos. Las cebollas, los ajos y las hortalizas de raíz como las zanahorias y el perejil no necesitan casi agua, solo hay que regarlas en caso de sequía prolongada. El apio requiere mucha agua, incluso aguantaría un riego contínuo.

En verano es mejor regar por la tarde, cuando la evaporación es menor. En primavera y otoño es mejor regar por la mañana.

Los suelos difieren en la retención de la humedad después de un riego o precipitación, dependiendo principalmente de su textura y contenido de materia orgánica. Por ejemplo, en suelos ligeros tales como los arenosos o limo-arenosos, estos retienen aproximadamente 25 mm de humedad disponible en la zona radicular. Bajo condiciones normales esta humedad se agotará en aproximadamente 7 días. Por lo tanto, en suelos arenosos un riego de 25mm a la semana es necesario para obtener altos rendimientos. Con riego por goteo es necesario un mínimo de un riego diario en días frescos, pero lo ideal es dar dos o tres riegos diarios en días cálidos.

Los suelos pesados tales como los arcillosos retienen de 40 a 60 mm de humedad disponible en la zona radicular. En estos suelos, los riegos son menos frecuentes pero más pesados (40 a 60 mm cada 10 a 14 días) en riego por gravedad para obtener buenos rendimientos. Sin embargo, en sistemas de riego por goteo se recomienda dar un riego alternado, es decir un día sí y otro no, con un tiempo de riego de 2 a 4 horas dependiendo la temperatura y del cultivo.

También es importante considerar el tipo de cultivo, es decir, los cultivos con raíces poco profundas tales como patata, coliflor, ajo y apio requieren de riegos frecuentes pero ligeros (esto se aplica también para la mayoría de los cultivos en etapas tempranas). Por el contrario, los cultivos con raíces profundas como la calabaza, sandía, nabo,…requieren riegos profundos pero con menor frecuencia.

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