El terreno (I). El pH del suelo.

El pH de la tierra ideal para las hortalizas y en el que la mayoría de los alimentos para las plantas se encuentran en forma soluble es del 5.8 al 6.4.

Suelo alcalino. Si el pH de la tierra de tu huerto es alto (de 7 a 10), hace que la mayoría de minerales que sirven para alimentar a las plantas sean insolubles, en cambio hace que sean solubles en el agua minerales tóxicos, como por ejemplo el aluminio. Para bajar el ph (acidificar el suelo), se suele utilizar azufre o sulfato de hierro, en la dosis recomendada en el envase y según el tipo de tierra (arcillosa, arenosa…) que vamos a corregir.
Son varios los nutrientes para las plantas que se ven afectados por el pH del suelo, pero los más importantes son el fósforo y la mayoría de los micronutrientes, especialmente el hierro, manganeso, cobre, zinc, y boro (la solubilidad disminuye con pH alto), y molibdeno (la solubilidad aumenta con pH alto).

Suelo ácido. Si el pH de la tierra de tu huerto es bajo (de 4 a 5.5), el hierro y el manganeso son demasiado solubles, lo que hace que el exceso de micronutrientes se acumule en el tejido de la planta. Para aumentar el pH del suelo se mezcla la tierra con cal o ceniza de leña unas semanas antes de plantar el cultivo.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en El terreno. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s